¿Por que los ullastres? |
Por Germán Gómez
MediBonsai-Valencia
En muchas ocasiones tanto otros aficionados como yo mismo nos hemos hecho la pregunta, porque los ullatres? que tienen de especial?, en mi caso personal la respuesta esta muy clara, simplemente son especiales, al menos para mi.
Cada ullastre es singular, diferente e irrepetible, esa es la principal cualidad que atesoran estos árboles, el que sean yamadoris es algo que los caracteriza ya que es imposible crear un ullastre con otro procedimiento que no sea el de su recuperación en la montaña donde han crecido y se han formado con el paso de los años. |
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Su corteza rugosa y abotonada, sus formas sinuosas, su madera muerta y su hoja diminuta les confieren a mi modo de ver unas señas de identidad inconfundibles que pueden proporcionarnos todo un mundo de posibilidades de cara a su formación como bonsái, el paso de los años en la montaña, la climatología y sus difíciles condiciones de vida los han convertido en pequeñas obras de arte vivientes que debemos saber apreciar y valorar en su justa medida. |
El ullastre solo podemos encontrarlo en las Islas Baleares y generalmente en cotas elevadas en la montaña, su irrupción en el mundo del bonsái ha sido lenta pero progresiva y a mi modo de ver de una excepcional riqueza y una mas que valiosa aportación al bonsái español y porque no, cada día mas, a nivel internacional, como en todo hay sus valedores y sus detractores pero creo que para los amantes del buen yamadori y del buen bonsái ya no hay ninguna duda al respecto su confirmación y su adaptación para su cultivo. |
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Solo lamento no haber tenido acceso a ellos antes, mi colección siempre ha estado compuesta en su mayoría por árboles de origen japonés, debo reconocer que en ocasiones mi ansiedad y obstinación por querer cultivar y poseer especies japonesas de difícil adaptación y mantenimiento en mi entorno y hábitat han supuesto pequeñas decepciones y pérdidas de tiempo y trabajo, es por eso que desde hace 3 o 4 años he incrementado mis ullastres, acebuches y olivos en general por su buen rendimiento y versatilidad, su generosidad y respuesta como bonsáis en formación es tan grande y a la vez tan segura que cada vez mas me convenzo de que mi dedicación al bonsái será mayoritariamente para ellos.
Cada vez son mas los aficionados, profesionales y maestros de nuestro país que constatan la valía del ullastre como bonsái, tampoco han pasado desapercibidos fuera de nuestras fronteras y especialmente en Japón, la admiración de algunos maestros japoneses que han pasado por diversos actos y demostraciones en las islas y la península, esto no hace mas que acrecentar la buena reputación que poco a poco se han ganado estos arbolillos, es indudable que todo esto ha sido gracias a la colaboración y tenacidad de algunos aficionados y profesionales tanto de Baleares como de España.
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Como es natural en torno al ullastre ha surgido un mercado algo cerrado y complejo que en ocasiones raya la especulación mas despiadada pero esto es algo que con el tiempo debía de suceder, su enclave natural en las Islas Baleares, su condición de yamadori, su calidad para su cultivo le han convertido en un bonsái de difícil acceso para cualquier aficionado y quien quiera poseer un ullastre de cierta calidad deberá rascarse el bolsillo. Si a esto unimos que los años pasan y encontrar en la montaña árboles apreciables es mas complicado cada vez, tenemos los ingredientes necesarios para que en pocos años sea un material al que solo podrán llegar unos cuantos, en este aspecto para mi es muy importante que los privilegiados que viven en las islas y que en cierta medida tienen en sus manos el futuro de los ullastres como bonsái, gestionen con sabiduría y en su justa medida tanto su recuperación como su venta si llega el caso, soy de la opinión que dejar en la montaña estas pequeñas maravillas es un sacrilegio, también creo que no se trata de expoliar y arrasar la montaña pues creo que para todo hay una medida y una ética.
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Así pues estemos atentos en los próximos años y sobre todo habrá que hacerse a la idea de que tampoco es oro todo lo que reluce y que solo valdrá verdaderamente la pena pujar y obstinarnos por aquellos árboles que marquen la diferencia y reúnan las condiciones que colmen nuestras expectativas, la consolidación del ullastre como bonsái es un hecho en el que al menos para mi ya no cabe discusión alguna.
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