UN PINO ELEGANTE Y MINIMALISTA |
Por Antonio Quinto
En este monográfico sobre los pinos de esta nueva y fascinante revista digital quiero aportar con este trabajo mi pequeño granito de arena y mi deseo de que el bonsái español siga avanzando y nuestros trabajos lleguen a más y más rincones del mundo.
|
|
Este pino rojo de origen yamadori de curvas suaves y extraordinaria corteza, es un claro ejemplo del estilo bunjin.
De anciano aspecto y sin protección frente a la violencia de la naturaleza, estos árboles son el material perfecto para formarlos en este estilo tan libre y tan especial, que origina tantas pasiones y que no puede faltar en ninguna colección.
La primera vez que vi este pino quede sorprendido por su corteza y me hizo pensar en un árbol muy viejo al que la naturaleza ya había desprovisto de ramas bajas debido a unas duras condiciones de vida. A partir de ahí este pino y yo vivimos una auténtica luna de miel, pasaba horas en mi estudio intentando descubrir cual sería su forma definitiva y poder configurar su auténtico espíritu bunjin.
|
Siempre que tenemos ante nosotros un material tan viejo y tan extraordinario, debemos poner toda nuestra atención en hacer un minucioso estudio, valorar todos los aspectos, buscar el mejor frente y sobre todo, decidir que ramas vamos a cortar y cuales serán las que al final nos servirán para su posterior diseño.
He de confesar que este pino no me lo puso nada fácil, porque si diseñar un bonsái partiendo de un material virgen siempre resulta complicado, lo es por partida doble cuando se trata de un literati. Nada puede faltar pero sobre todo, nada debe sobrar. |
|
Todo eran preguntas y conjeturas, el nacimiento del tronco es muy bonito por aquí pero también por detrás, esta rama es la mas importante, así que no la cortare, el ápice tendré que situarlo justo ahí, la rama trasera que cuelga el importantísima en el diseño, porque le da mucho carácter y representa mucha edad, llevaré mucho cuidado con la corteza cuando alambre las ramas y el tiesto, a ver a ver…ya está, le pondré este que compre hace algún tiempo, redondo y de formas muy simples en el que seguro quedará muy bien.
|
Y así, poco a poco fui dándole un diseño claro e inequívoco. Decidí inclinarlo hacia la derecha acusando aún más su movimiento y tras darle un primer modelado lo transplanté a su nuevo tiesto.
Ahora, después de cuatro años ya empieza a mostrar su carácter, es un pino elegante y minimalista, tan simple como la vida misma, que me habla de su historia y la melancolía del paso del tiempo. |
|
|
|